Tristán Corbière – París

por Carlos Hendrickson

Este conjunto de sonetos aparenta mostrar la experiencia del autor en la Gran Capital de la literatura francesa: pero la verdad es que el poeta bretón Tristán Corbière (1845-1875) hace máquinas algo más complejas. El hablante parece identificarse con el protagonista de Le Négrier, la novela de su padre, dada su condición de hijo de oficial de marina (bretón) y una “bella criolla”, dando una señal clara (que la lectura del libro íntegro puede confirmar) de que Corbière quiso construir una especie de “alter ego” literario, pretensión que, como tantas otras, no logra llevar a cabo con la limpieza de un Grande (léase Hugo, Gautier, Baudelaire, etc…). La canción del epígrafe del Soneto III es tradicional y nostálgica, se llama À la claire fontaine. En el mismo soneto, nótese que el “manzanillo”, planta del Caribe, se había hecho proverbial en Europa: era tan venenoso que su sombra, tan sólo, ya mataba –el zinc de las barras de los bares tendría, claro, similares virtudes. En el Soneto VII, la tramontane es, por cierto, lo que en el Sur de Francia se llama mistral; quien sube a París es Frédéric Mistral (1830-1914), poeta provenzal que gozaba de una considerable fama (ya había publicado sus obras más resonantes: Miréio, en 1859, y Calendou, en 1867) –un excelente objeto de comparación (y de envidia, claro) para un bretón, que vendría del extremo norte a caer en la falsa capital. En este mismo soneto, Monsieur Vautour es un personaje de vodevil que encarna al propietario rapaz, que explota y persigue a los inquilinos; y para el mismo poema no se olvide que four, aparte de “horno, cocina” se puede traducir como fracaso teatral, fiasco. No deja de ser interesante cómo resonaba en el Verlaine que escríbía Les Poètes maudits el Soneto VIII (y en homenaje a él y a otras almas dejo con una rima falaz el verso final)…
Se ha querido traducir el espíritu del texto, y de la forma más cercana e insidiosa: ya que el espíritu de estos textos incluye cierta violenta parodia de la rima, amor de Corbière a los órdenes subvertidos desde su aparente obsecuencia que también muestra su único y pulcramente organizado libro, Los amores amarillos. Se agradece a Fernando Pérez su sustanciosa colaboración: la ocurrencia proustiana es sin duda prodigiosa.

ParisIBâtard de Créole et Breton,
Il vient aussi là – fourmilière,
Bazar où rien n’est en pierre,
Où le soleil manque de ton.

- Courage! On fait queue… Un planton
Vous pousse à la chaîne – derrière! –
… Incendie éteint, sans lumière;
Des seaux passent, vides ou non. –

Là, sa pauvre Muse pucelle
Fit le trottoir en demoiselle,
Ils disaient: Qu’est-ce qu’elle vend?

- Rien. – Elle restait là, stupide,
N’entendant pas sonner le vide
Et regardant passer le vent…

  ParísIBastardo de Criolla y de Bretón
Viene él también aquí, a un          hormiguero,
bazar con nada de piedra hecho,
y al sol le falta el color..

- ¡Coraje! Se hace fila… Un          empujón
Te lleva a la cadena: ¡atrás!
Incendio apagado, que luz no da          más,
Y los baldes pasan, vacíos o no.

Acá su pobre Musa doncellita
Trabajó en la calle como señorita,
Y decían: ¿Qué es lo que ella          vende?

- Nada-. Pasmada, se deja llevar
Sin escuchar al vacío sonar,
Mirando el viento, muda,          indiferente.

 
         
  II

Là: vivre à coups de fouet! – passer
En fiacre, en correctionelle;
Repasser à la ritournelle,
Se dépasser, et trépasser!…

- Non, petit, il faut commencer
Par être grand – simple ficelle –
Pauvre: remuer l’or à la pelle;
Obscur: un nom à tout casser!…

Le coller chez les mastroquets,
Et l’apprendre à des perroquets
Qui le chantent ou qui le sifflent…

- Musique! C’est le paradis
Des mahomets et des houris,
Des dieux souteneurs qui se giflent!

  II

¡Aquí se vive a latigazos! -se pasa
Entre carros y comisarías;
Y se repasa con la melodía
De ¡sobrepasa, traspasa!…

- No, mi pequeño, se parte
Por ser un grande -un truco fácil de          hacer-
Entre los pobres: a la pala el oro          recoger;
Y oscuro: ¡un nombre que a todo          desarme!…

E ir a instalarlo en los bares,
Y a los loros enseñarles
A que lo canten o silben.

- ¡Música! ¡El paraíso está aquí
De los musulmanes y las hurís,
De los bravos dioses cafiches!

 
         
  III

Je voudrais que la rose – Dondaine
Fût encore au rosier, – Dondé

Poète – Après?… Il faut la chose:
Le Parnasse en escalier,
Les Dégoûteux, et la Chlorose,
Les Bedeaux, les Fous à lier…

L’Incompris couche avec sa pose
Sous le zinc d’un mancenillier;
Le Naïf “voudrait que la rose,
Dondé! fût encore au rosier!”

“La rose au rosier, Dondaine!”
– On a le pied fait à sa chaîne.
“La rose au rosier”… – Trop tard! –

“La rose au rosier”… – Nature!
– On est essayeur, pédicure,
Ou quelqu’autre chose dans l’art!

  III

Ay que la rosa estuviera -¡Dondén!
En el rosal yo quisiera -¡Dondé!

Poeta… ¿Y qué? Le falta aquella          cosa…
El Parnaso ha de escalar:
Los Aburridos, las ojerosas,
Los Gendarmes, Los Locos de          atar…

El incomprendido se tiende con          actitud
Bajo el zinc de un manzanillo en las          bodegas,
El Ingenuo: “Ay que la rosa estuviera,
¡Dondén! En el rosal yo quisiera!”

“¡La rosa en el rosal quisiera!”
– Tiene el pie justo para su cadena.
“La rosa en el rosal”… – ¡Ya es muy          tarde!

“La rosa en el rosal”… – ¡Ay el          Decoro!
– ¡Se es ensayista, pedicuro,
O cualquier otra cosa en el arte!

 
         
  IV

J’aimais… – Oh, ça n’est plus de          vente!
Même il faut payer: dans le tas,
Pioche la femme! – Mon amante
M’avait dit: “Je, n’oublierai pas…”

… J’avais une amante là-bas
Et son ombre pâle me hante
Parmi des senteurs de lilas…
Peut-être Elle pleure… – Eh bien:          chante,

Pour toi tout seul, ta nostalgie,
Tes nuits blanches sans bougie…
Tristes vers, tristes au matin!…

Mais ici… fouette-toi d’orgie!
Charge ta paupière rougie,
Et sors ton gran air de catin!

  IV

Yo amaba… – ¡Ay, pero eso ya no          se vende!
Y aún queda por pagar: ¡entre el          montón,
Busca a la mujer! – Mi amante
Me dijo: “No te olvidaré yo, no…”

Tenía yo una amante por allá
Y me visita su pálida sombra
En medio del aroma de un rosal
Quizá Ella llora… – Y bien, canta          ahora,

Para ti solo tu melancolía,
Tus noches blancas sin bujías…
¡Tus versos tristes de cada          mañana!

¡Mas aquí, azótate de orgía,
Recarga tus párpados rojos de          llantería,
Y sácate esa pinta tan proustiana!

 
         
  V

C’est la bohême, enfant: Renie
Ta lande et ton clocher à jour,
Les mornes de ta colonie
Et les bamboulas au tambour.

Chanson usée et bien finie,
Ta jeunesse… Eh, c’est bon un          jour!…
Tiens: – C’est toujous neuf –          calomnie
Tes pauvres amours… et l’amour.

Évohé! ta coupe est remplie!
Jette le vin, garde la lie…
Comme ça. – Nul n’a vu le tour.

Et qu’un jour le monsieur candide
De toi dise – Infect! Ah splendide! –
… Ou ne dise rien. – C’est plus court

  V

Es la bohemia, niño, reniega ya
De tu páramo y tu campanil          soleado,
Las colinas en tu colonia, allá,
Y las bamboulas del tambor al paso.

Una canción usada y bien acabada,
Eso fue tu juventud… ¡Buena por          un día sólo!
Vamos, siempre esto es nuevo:          profana
Tus pobres amores… y al amor.

¡Evohé! ¡tienes la copa llena!
Arroja el vino, guarda la hez…
Así se hace… Y nadie te vio.

Y que un día el señor cándido
Diga de ti: ¡Inmundo! ¡Ah,          espléndido!
O nada diga; más corto y mejor.

 
         
  VI

Évohé! fouaille la veine;
Évohé! misère: Éblouir!
En fille de joie, à la peine
Tombe, avec ce mot-là. – Jouir!

Rôde en la coulisse malsaine
Où vont les fruits mal secs moisir,
Moisir por un quart-d’heure en          scène…
– Voir les planches, et puis mourir!

Va: tréteaux, lupanars, églises,
Cour des miracles, cour d’assises:
– Quarts-d’heure d’immortalité!

Tu parais! c’est l’apothéose!!!…
Et l’on te jette quelque chose:
– Fleur en papier, ou saleté. –

  VI

¡Evohé! Escarba la vena;
¡Evohé! ¡Miseria, a deslumbrar!
Como una muchacha alegre, a la          pena
Cae, con la palabra gozar.

Vaga por los bastidores malsanos
Donde los frutos mal secos se van          a podrir,
Podrirse por un cuarto de hora en el          escenario…
¡Ver las tablas, y después morir!

Está bien: caballetes, lupanares,          iglesias,
Cortes de milagros o de justicia:
– ¡Cuartos de hora de inmortalidad!

¡¡¡Y hete aquí en apoteosis!!!
Y alguna cosa te toca:
– Flores de papel, o suciedad.

 
         
  VII

Donc, la tramontane est montée:
Tu croiras que c’est arrivé!
Cinq-cent-millième Promethée,
Au roc de carton peint rivé.

Hélas: quel bon oiseau de proie,
Quel vautour, quel Monsieur Vautour
Viendra mordre à ton petit foie
Gras, truffé?… pour quoi – Pour le          four!…

Four banal!… – Adieu la curée! –
Ravalant ta rate rentrée,
Va, comme le pélican blanc,

En écorchant le chant du cygne,
Bec-jaune, te percer le flanc!…
Devant un pêcheur à la ligne.

  VII

Y así la tramontana ha remontado:
¡Creerás que llegaste ahí!
Prometeo número quinientos mil,
Remachado en la roca de cartón          pintado.

¡Lástima! ¡Qué buena ave de          rapiña,
Qué buitre, que Señor Buitre
Vendrá con tu tripa a darse un          convite
De hígado con trufas? Así que… ¡A          la cocina!

¡Una vulgar cocina!… – ¡Adiós a la          presa!
Consumiendo el pellejo arranca a          traviesa,
Como el pelícano blanco

Desollando del cisne la cantata;
¡Con tu pico amarillo partiéndote          los flancos!…
Frente a un pescador a la caña.

 
         
  VIII

Tu ris. – Bien! – Fais de l’amertume,
Prends le pli, Méphisto blagueur.
De l’absinthe! et ta lèvre écume…
Dis que cela vient de ton cœur.

Fais de toi ton œuvre posthume,
Châtre l’amour… l’amour – longueur!
Ton poumon cicatrisé hume
Des miasmes de gloire, ô vainqueur!

Assez, n’est-ce pas? va-t’en! Laisse
Ta bourse – dernière maîtresse –
Ton revolver – dernier ami…

Drôle de pistolet fini!
… Ou reste, et bois ton fond de vie,
Sur une nappe desservie…

  VIII

Te ríes… ¡Bien! Hazte el amargo,
Toma el hábito, Mefisto de          mentira:
¡El de la absinta! Y espumea tu          labio…
Di que tu corazón a ello te obliga.

Haz de ti tu propia obra póstuma,
Castra el amor… ¡nostalgia sólo el          amor!
Respira ya tu cicatrizado pulmón
Las miasmas de la gloria, ¡oh          vencedor!

Ya es bastante, ¿no? ¡Ándate! Deja
Tu bolsa -la última querida-,
Y tu revólver -el último amigo.

¡Se acabó el tonto de la pistolita!
… O quédate, y sobre una mesa          sin mantel,
Tu vida hasta el fondo bébete…

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